
Me desperté con gran exaltación, nunca dejare de tener estas pesadillas pero es que parecen tan real, como si todavía estuviera dentro de la clínica, por suerte ya no mas, ahora tengo otra oportunidad de rehacer mi vida. El timbre sonó provocando un gran eco en toda la habitación, recordé que vendrían por mi, que descuidado fui aun no estoy listo, sin perder tiempo me puse en forma mas presentable, no quiero hacerlo esperar, entonces baje sin controlar lo que llevaba.
-Veo que nos hemos quedado dormido-dijo mientras fingía una mueca de alivio.
-Si así parece-
-Bueno no perdamos el tiempo, que afuera nos esperan-
Nos deslizamos por las escaleras, en ese momento recordé que había olvidado mi maleta, le comente de mi descuido y le ofrecí que se adelantara.
Después de revolver casi todo el lugar, al fin descifré donde la había abandonado.
El auto se detuvo frente a una barrera, observe como un sujeto se acercaba al vehiculo este tenia su uniforme militar, disminuyo su altura hasta la ventana del móvil.
-¡A es Usted!, Pase que adentro los esperan-
Naturalmente procedió con despejar la entrada, ingresamos atravesando un inmenso jardín, esto debería ser un asentamiento militar por la cantidad de efectivos y por si fuera poco en el techo de la vieja casona un par de personas vigilaban el lugar, listos para entrar en acción en cualquier momento.
Escoltados hasta la sala principal, la persona de mas alto rango nos esperaba, nos invito a tomar asiento, el se mantenía de espaldas sirviendo un poco de whisky, frank parecía bastante tranquilo, pero a mi me devoraban los nervios ya mi mente comenzó a divagar imaginando el desenlace de esta visita.
